Elegir un aguacate no consiste simplemente en buscar el más blando. El punto adecuado depende, sobre todo, de cuándo quieras comerlo.
Lo primero: ¿para cuándo lo quieres?
Comprar varios aguacates con distintos puntos de maduración puede ser una buena idea si no vas a consumirlos todos el mismo día.
El tacto da una pista muy útil
Sujeta el aguacate en la mano y ejerce una presión suave, sin clavar los dedos. Si está completamente duro, todavía necesitará tiempo. Si cede un poco de forma uniforme, estará más próximo a su punto. Si se hunde con facilidad o notas zonas muy blandas, puede haberse pasado.
¿Y el color de la piel?
Puede orientar, pero no debería utilizarse como única referencia. El aspecto exterior cambia según la variedad y el grado de maduración. Es más útil combinar color, firmeza y estado general de la pieza.
Cómo dejarlo madurar en casa
Si está firme, déjalo a temperatura ambiente y comprueba su evolución. Cuando alcance el punto que buscas y no vayas a consumirlo inmediatamente, el frigorífico puede ayudar a ralentizar el proceso durante un tiempo corto.
Errores frecuentes
Confiar únicamente en el color, apretarlos demasiado o comprar todos exactamente en el mismo punto cuando se consumirán a lo largo de la semana son errores fáciles de evitar.
